Mi cachorro me muerde: ¿Cómo le enseño a no hacerlo?

Para el perro, el acto de morder es una predisposición ancestral y completamente instrumental. Este gesto, de hecho, ayuda al perro a relacionarse con el entorno que le rodea desde las primeras semanas de vida: para él es la manera más eficaz y directa de conocer el mundo exterior.

En muchos casos, sin embargo, es posible notar que el perro muerde para expresar miedo o agresividad: esto sucede porque, en realidad, la mordedura es también la única arma de que dispone para defenderse de los peligros.

Una educación adecuada puede resolver eficazmente el problema; sin embargo, para lograr los resultados deseados, es muy importante que el perro sea educado para no morder, incluso cuando es un cachorro.

Cuando el perro es adulto, su carácter ya está formado y sus hábitos firmemente arraigados. Para que deje de morder puedes hacer uso de un collar de adiestramiento o si la conducta es muy agresiva, se necesitará la intervención de un educador experimentado.

¿Por qué muerde el perro?

Aunque a veces pueda parecer injustificado, el perro nunca muerde sin una buena razón. Cuando es un cachorro, puede morder para jugar, explorar o aliviar las molestias del cambio de dientes, la madre suele tener cuidado de contener esta actitud.

Entre las enseñanzas dadas por la madre durante los dos primeros meses de la edad del bebé está también la inhibición de morder: cuando el cachorro muerde con demasiada fuerza o con excesiva insistencia durante el juego, la madre lo castiga severamente, indicando claramente los límites.

Como resultado, un cachorro que se separa demasiado pronto de su madre y sus hermanos puede mostrar una mayor tendencia a morder porque no ha tenido suficiente tiempo para aprender a inhibir la mordedura.

En las primeras semanas de la vida de su perro, el acto de morder está principalmente relacionado con la aparición de los dientes de leche.

Esta primera fase se completa en la octava semana y en los meses siguientes, los dientes de leche son reemplazados gradualmente por los dientes definitivos.

En esta etapa, el cachorro puede experimentar a menudo una sensación de incomodidad (picor o dolor) en las encías, que tratará de aliviar mordiendo cualquier cosa que encuentre.

Nada extraño si su atención se centra sólo en los objetos, pero si el cachorro empieza a morder a la gente hay que hacerle comprender que no debe hacerlo.

Entre las motivaciones que llevan al cachorro a morder puede estar el afirmar su prioridad dentro de la manada. Sin embargo, cuando el perro es adulto, la mordedura puede ser una forma de “marcar el territorio” o una reacción a una situación inminentemente peligrosa.

Cómo enseñar a mi perro a no morder

Un perro que no muerde es ante todo un perro tranquilo y equilibrado. En la edad adulta, de hecho, tu perro muerde sobre todo cuando se siente amenazado o para aliviar una situación estresante.

 La regla fundamental para educar al cachorro a no morder es hacerlo sentir constantemente seguro.

El proceso de aprendizaje debe llevarse a cabo desde las primeras ocasiones en que se produce la tendencia a morder:

  • Si el cachorro muerde para encontrar alivio a las molestias de los dientes: en este caso, proporcionarle juguetes para mordisquear es sin duda la solución más adecuada.
  • Si el cachorro tiende a morderse las patas basta con detenerlo inmediatamente con un ruido seco, un golpe en la mesa o la palabra “no” pronunciada en voz alta y con decisión.
  • Si te muerde a ti jugando, aléjate o dale la espalda. Esto le dejará claro que tú no volverás a jugar con él hasta que se detenga.

Educar al cachorro: errores a evitar

Cuando queremos enseñar a su cachorro a no morder, hay una regla fundamental a tener en cuenta: el perro suele morder por miedo e inseguridad. Por esta razón, antes de proceder con el método de aprendizaje real, es necesario establecer un clima de confianza, complicidad y calma en el que tu pequeño amigo pueda sentirse sereno.

Equilibrio psicológico del perro

El equilibrio psicológico es un prerrequisito para que su perro no sienta la necesidad de morder por lo tanto hay que evitar actitudes agresivas, los malos tratos, los gritos, etc…

Estos sistemas tienen un serio impacto en tu relación con tu mascota, generando en el animal una sensación de miedo y desconfianza.

Juegos en los que el perro muerde

También hay que evitar los comportamientos excesivamente “juguetones”, como reírse y sostener al cachorro en los brazos para intentar que deje de morder: con esto le estamos diciendo que las mordeduras son bienvenidas.

Transmitir calma

Cuando paseas con tu cachorro fuera de la casa, trata siempre de mantener la calma, pase lo que pase: si el perro percibe inmediatamente tu agitación y la interpreta como un peligro inminente.

Esperamos que estos consejos hayan respondido a la pregunta de “¿Por qué muerde mi cachorro?” y puedas instruir a tu mascota par que tenga un comportamiento correcto desde los primeros días de vida.

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